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¡Premio de Literatura!

¡Sí señores! ¿Os acordáis de que presenté un relato a un certamen literario llamado "Don Juan Cagliero"? Era un certamen literario sobre misiones salesianas.

¡Pues he ganado el primer premio! Y premio, en sentido literal.

Nunca creí que fuese a ganar, pues no hablaba de temas precisamente eclesiales. Dejaba claro mi respecto hacia las misiones, pero también mi ateísmo y, no olvidemos que era un certamen de misiones católicas salesianas. Me quedé algo perplejo.

Mi director de pastoral me llevó a su despacho antes de empezar el examen final de Biología y Geología y me dio un diploma y algo más: la razón por la que enmudecí sin remedio:


¡Nunca en mi vida había ganado un premio así, y mucho menos me habían dado un trofeo! ¡Es una flipada!

Os dejo la entrada en cuestión por si no os acordáis http://animaecordis.blogspot.com.es/2013/01/nimiedades-y-otras-preguntas.html (he puesto al final una foto del diploma).

¡Una luz para vuestras sombras!

Shathu =).

Comentarios

  1. Madre mía fran! Pero donde vas ya subiendo tan alto , esto no puede ser eh ajajja , felicidades!.

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Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
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Monólogo autobiográfico

Muebles geométricos llenos de vetas de madera, libros, una cama, libros, un ordenador, un cuadro aún no colgado, una pared blanca pintada con cosas ininteligibles, glosolálicas; un peluche guardián con forma de mapache con una estrella colgada al cuello, una orquídea sana, pero sin flores y un chico de pelo largo estudiando a la par inglés y su falta de vida.

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