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Mostrando entradas de julio, 2014

El avión que despegó

Quiero Volar - Parte II

PARTE II: Vuelo (sobre algodón y acero)
Me dormiría de nuevo esperando salir del agujero que nunca se excavó.
Una tumba abierta excavada con una pala de algodón que nunca nada profanó.
Mas si este lo logra, brota y el algodón se vuelve acero que es fuerte como él mismo pero deja de ir con el viento.
No puedo volar si soy acero pero no quiero profanar los muertos con una pala de algodón que vierta mis grandes miedos.
Quiero morir y vivir de nuevo. Quizá perder mis ojos en cuentos.
Yo soy acero de algodón que es fuerte y no volador.
Soy un sendero sin dibujar perdido en el lápiz del constructor que algún día lo vaya a trazar. En el despacho se lo dejó.
Y espero que el acero de algodón se vuelva algodón de acero para poder ser fuerte y algún día surcar los cielos.
Para querer más lo que quiero sin mis ojos ni mis deseos. Sólo con el hambre de volar lejos de mí mismo, de mis anhelos.
Huir a lava desde el pueblo. Saltar al vacío sin miedo. Curar mis manos de los tinteros Gritarla lo mucho…

Quiero Volar - Parte I

PARTE I: Quiero (sobre amor y veneno)
Quiero y quiero mucho y te quiero. Como cada vez que te veo. En los ojos aquel anhelo de esperanza, de amor y de miedo.
Como siempre, te quiero como nunca te quiero.
Como la distancia que nos hace eternos y que nos roba el preciado tiempo. Como cada noche abrazando sábanas al buscar tu cuello Como tus ojos y tus pechos, tu sonrisa y tu cabello.
Como tú. Te quiero. Te echo de menos.
La distancia que nos separa se puede medir en tiempo. Me siento sólo, sin techo. A veces también sin amor… ¡No! ¡Esto es veneno! De una ciega alma maldita que siempre me impide verlo.
Oscuros son estos senderos y las palabras, quizá consuelos pero son mi cara riéndose. de mí. De todo entero.

(Segunda parte - 17 de Julio)

Un rayo condenado a partir el asfalto