Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2018

Matar a la mirada

Lo peor del rechazo, de que no me mires con mis ojos no es tu rechazo, no. Es el miedo a dejar de existir.
El vértigo repentino a vivir cada segundo. Sentir los brazos amorales del destino.
Una mirada ciega que lo ve todo frente a tu sana y parcial mirada.
Y aun siendo parcial y concreta sentirme anulado ante tus ojos que destruyen mis ideales, que me obliga a ver los grises. Ideales que desde que te miro así me constituyen. Ideales que soy y que al destruirlos me destruyes.
Las miradas cambian con los ideales pero no en un instante y en este instante en que te miro no me da tiempo a enamorar tu mirada y no puedo evitar enamorarme.
Mañana será otra mirada. Pero hoy no es mañana.
Por eso escribo porque si mi vida fuese este instante moriría; porque si decidiera no inocularme la vida en forma de arrebato de poesía y no matar a mi mirada moriría.
No escribo porque esté enamorado. No. No escribo a quien me enamora. No. Estoy matando mi mirada con este poema. Est…

Esta noche el frío es bonito, vida

En el eco promiscuo de las calles de Madrid;
entre la gran acústica de las paredes de Lavapiés
que antes del alba altavocean todo susurro;
entre ese eco artístico
que sabe medir bien sus texturas
sus silencios
sus voces
estoy yo.
Y triste contemplo la vida.
Y ella siempre me responde dulce por las noches.
Pero me entran ganas de llorar…
Cuando me arropas,
vida.
Y tú sólo sabes consolarme con ese eco. 
Una atmósfera color azul mostaza.
Un empedrado de taconazos de agujas.
La cola de sirena de una ambulancia.
Un aire que orea vítores lejanos.
A veces, con eso, lloro.
Pero, vida… Vida mía.
Tú que me das este regalo que despierta el alma.

también
me pusiste triste.
Sé consecuente con tus decisiones
al igual que yo
lo soy
de vivirte cada segundo.
Deja que esté triste y solo.
No me hagas llorar con la belleza, por favor.
Estoy bien perdido en el tiempo,
en esta escalera de piedra.
Por favor, no me hagas...
No...
Por favor, mi vida
no me hagas llorar más.
No pue…

Apología a la vida o apología al suicidio

No sé qué pensar de la vida.

La necesito
pero rara vez siento que sea
importante.

Creo que por eso se suicidan los suicidas;
porque hay que mirar y admirar
a la cara
a la vida
para poder quitársela

Y eso es
importante.
 de ©Shathu Entayla

Posesión tóxica

Hoy he decidido no sonreír.
¡Que me pregunte quien quiera!
Yo diré que estoy bien
aunque lean en mis ojos la desgracia.
Esa desgracia que ven, ¡es mía! ¡Mía!

 de ©Shathu Entayla

Petición tácita

Cuando me come la ansiedad
la moral se me ensucia

dejo de tener fuerzas para asirla

me siento
peligroso
culpable
deseando un abrazo inesperado

porque si lo pido
ya no vale

porque si lo pido
se para el tiempo

y quiero lo contrario

que el tiempo corra frenético

que parezca que no vaya a pararse
nunca.



 de ©Shathu Entayla

Lo humano

Puedo amar la violencia el amor la vida el machismo el feminismo el estupro el sexo consentido (y sin sentido) las drogas la pobreza el fascismo a mi madre la muerte inevitable de mis allegados mi propia muerte el odio el arte la religión y la ciencia las chabolas la empatía la indiferencia
por ello sé qué tengo que elegir y aunque puedo amar a varias cosas de estas si amo algunas inevitablemente tengo que odiar a otras. 
Lo humano es eso. Elegir.  Y la humanidad es elegir conociendo a fondo todas las opciones. 
Por eso casi nadie es así de humano.  Pero todos, casi. 
Nos quedamos acariciando los dientes cruentos del animal que llevamos dentro mientras desatamos las matanzas. 
La humanidad no es animal. Los humanos sí.  La humanidad no es humana. 
Los verdaderos humanos nacerán con chips y programas perfectos. 
Y la lucha estará servida.  ¿Queremos la humanidad verdadera o la auténtica?  ¿No es acaso este el gran problema de la humanidad?  ¿La incapacidad de existir?  ¿La incapacidad de que nos pertenezca?


 de ©Sh…

Jauría

El mundo se pelea por el hueso de la verdad
como perros
enfermos de falta de afecto
maltratados;
acusando al otro
de asesino
cuando lo que deberían acusarse mutuamente
es de soledad.


 de ©Shathu Entayla

Invitación

Caronte a los bajos de mi cama
invitándome a dar un paseo
en su barca
yo contesto que sí
pero que no apague las velas
ni las antorchas
ni que se le ocurra decirle a Helios
que se tome el día libre
no...
Quiero verla
a la muerte
a la cara;
aceptar que me lleve
pero dejándole claro
que
no va a seducirme su guadaña.

(y quizá le robe el remo a Caronte)


 de ©Shathu Entayla

Mis ojitos

Confundo sueño con agobio
agobio con ansiedad
ansiedad con delirio

Pero no es porque sea tonto
es porque todas son los mismos ojos
mirando los bordes distintos
del abismo.
 de ©Shathu Entayla

Hambre

Todos morimos de hambre
o quizás solo yo
porque si muero con alguien
de hambre
siento que muero menos.

De hecho, si alguien muriese conmigo
de hambre
no tendríamos hambre en absoluto.

Ni siquiera haría falta morirse, claro.

 de ©Shathu Entayla

El políglota

VÍM.— ¿Me quieres?
ZAPOMENOUT.— ¿Para qué? (Pausa.) No.
VÍM.— Es que sino me voy a morir
ZAPOMENOUT.— No se puede morir de soledad.
VÍM.— Sí se puede. Yo me he muerto muchas veces.
ZAPOMENOUT.— (Sarcástico.) Entonces, ¿qué haces aquí?
VÍM.— Zapomněl jsem.
ZAPOMENOUT.— No deberías olvidar esas cosas.
VÍM.— Vím.
ZAPOMENOUT.— Sé que lo sabes, pero te da igual.
VÍM.— (Francés.) Non! Ça ne m'est égal pas.
ZAPOMENOUT.— ¿Que no te da igual? Entonces ¿por qué vienes aquí y me pides quererte en vez de buscar porque quieres que te quiera?.
VÍM.— (Turco.) BiliMIyorum
ZAPOMENOUT.— Sí lo sabes.
VÍM.— (Checo.) Ne! (Alemán.) Nein! (Inglés.) No! (Polaco.) Nie! (Turco.) Hayır! ¡NUNCA!

Se oye el eco. 

VÍM.— Nevím... Nerozumím... Nic...
ZAPOMENOUT.— Normal que no entiendas nada. Y siquiera eres coherente en tu forma de hablar por fuera. ¿Cómo vas a serlo por dentro? Así no hay quien se organice el alma. Deberías de tener un calendario en el que cada... yo qué sé, cada domingo a las 17 de la mañana di…

Carne de fruta

Dame tus manos de dulce de leche
que guardas a buen recaudo en tus bolsillos.
Deja que vuelen libres.
Deja que te baje los bolsillos.
Todos los bolsillos.
Hasta que solamente quede un lugar de ti
donde puedes guardar lo íntimo.

Dame tus manos de dulce de uva
que guardas con mucho cuidado entre mi espalda.
Deja que fluyan libres.
Deja que te bajen por la espalda
todas tus espaldas.
Hasta que te quedes tumbada en esta cama
donde puedas dejar lo íntimo.

Dame tus manos de dulce de mango
que agarras a buen recaudo en mis caderas.
Deja que agarren libres.
Deja que ellas digan lo que quieran.
Todo lo que quieran.
Hasta que cantes a los placeres antiguos
donde escribas tu amor más íntimo.

Dame tus manos dulces de cacao
que guardas en las heridas de la espalda.
Deja que arañen libres.
Deja sudor, sangre y lo que seas.
Todo lo que seas.
Hasta que en tu cuerpo se derrita y ebulla;
donde hagas tierno lo que es íntimo.

Dame tus manos lacias. Tiernas. Dulces.
Que dejes rendidas marcando el colchón.

El dilema del erizo

Quiero escribir sobre ti.
Sobre nuestra forma especial
de amar
que no ha podido ser
ni será ya.

Como niños heridos en guerra
nos encontramos
y nos tratamos como madres.
Cuidarnos ha sido y fue
siempre
nuestra función mutua.

Pero el amor no se sustenta
del sacrificio.
No parecía sacrificio.
No lo parecía mucho tiempo.
Pero lo era.

Por ambas partes.

Un día te resignaste.
Yo no quería e intenté hacerte feliz.
Pero no pude.

Ahora que no estamos juntos
que no nos sacrificamos
siento que puedo hacerte feliz
y serlo yo.

Pero tú necesitas ofrendas.
Yo no puedo hacerlo ya.
Mi amor se muere cuando me piden
sacrificio.

Sacrificio...
Ni por ti ni por nadie.
¿Sacrificio o cuidado?
¿Cuál es la diferencia?

¿He perdido mi capacidad
de amar?


 de ©Shathu Entayla

Selección Natural

A veces me siento un error
un descuido en la selección natural
claramente creado para morir.
Defectuoso.
Hecho de emociones que me matarían
si saliese a la selva de asfalto.
Pero me mantengo vivo
por una especie de eugenesia social
que tiene origen en la civilización.
Sí mi tristeza perdurase así
y viviese en el monte
estaría muerto.
Muerto.

Pero la selección natural tiene la culpa.
Yo soy el alelo recesivo del fenotipo.
Si hago algo importante morirá
porque le dará valor
aunque insista.
Si estoy entre gente
como mucho seré el
que hace gracia, el
que tiene pasión
pero al que es mejor ignorar.

Me aliviaría saber que esa ignorancia
es consciente.
Pero ni eso.
Ni siquiera soy un estímulo importante
en sus cerebros.
Pero todo esto tendría un pase
si simplemente me sudase la polla.
Así, simplemente, podría considerarme un
revolucionario incomprendido.

Pero no.
Nada de eso.

Soy débil.

Porque incluso cuando la naturaleza
la sociedad
me da una mano
si alguien decide finalmente apreciarme
soy …

Silencio

Tú  Si tú  El de ahí  El de ahí detrás  ¡Qué coño estás haciendo!  Tú  Qué haces  Qué pretendes 
Tú 

Tú                                                                                                                                                                                                    Tú 
Tú                                                               
Tú  Ty mluvíš o ničem  Cállate la boca  Cállate la cabeza  y el alma                                         si es necesario  (pero solo en tal caso)                                           Y escucha  Es                                  cú                          cha                              te  Es                                  cu                          cha                                   Es                                                                                                         Todo                                                                Lo que te hace falta.

 de ©Shathu Entayla

Ataraxia fallida

El  cuerpo  me está pesando  empieza a pesarme la 
Angustia. Dolor. Ambición. Profesionalidad. Visión. Castigo.  Aislamiento. Acritud de espíritu. Basicidad de las condiciones  iniciales de mi conciencia. Fin. Gangrena por amor.  Por falta de amor. Por ti. Por ti. Por ti ti ti ti tigo. 
joder    joder...  Eso también 
me gustaría                                                 pero....                                           sólo un poco 
no me gusta el sexo como negocio  pero trato  mis emociones 
como                                                  objetos                                     de mi posesión 
que debía  saber 
ALMACENAR  CONTROLAR  DIRIGIR  pero no...             y se ríen de mí...  en mi cara 
y entro entro entro entro entro entro entro entro  entro entro entro entro entro entro entro entro  entro en un bucle

 de ©Shathu Entayla

El poema

ESCENA 1

Se acerca LUMIA con pasos tiernos mientras se destruye y cae el suelo bajo sus pies. 

LUMIA.− Esto está hecho un graciasa mierda.

Antes de caerse coge de la mano a alguien que está apunto de desvanecerse en el abismo,

LUMIA.− ¡La madre que te parió!

se llama FOBOS. 

FOBOS.− ¡Ay! ¡Joder!

Y se suelta. Pero un dedo de su mano queda sobre la muñeca de LUMIA. El brazo de FOBOS, se estira como el de Míster Fantástico.

LUMIA.− Son largos los brazos del miedo.

LUMIA es arrastrado al abismo.

ESCENA 2

Llega un niño. Está llorando. Recita un poema: 

Me duele la piel.
Me duele que me duela la piel.
Me duele que te pueda llegar a doler la piel.
Me duele equivocarme, y que no te duela.
Me duele pensar que mi dolor de piel no está.
Me duele pensar que está.
Me duelen hasta los huesos de la piel.
Me duele comer chuches.
Me duele al respirar
porque si respiro, pienso.
Me duele pensar.
Me duelo en un duelo
sin objeto perdido.
Me duele todo.
Especialmente lo indolible.

El niño se pega un tiro en escena…

Marea

Las olas parecen Leones de mil bocas En el mar me siento como es el mar: vivo en inconsciente. Casi disuelto en esa arena traviesa que parece tener horror vacui.
Voleibolistas, madres esperantes y padres fuertes cada uno alienado en su placer vital. Pero es tan bella alienación que no es tal; es abstracción.
Ni del padre ni la madre tengo una imagen romántica. Pero del mar... ¡Ay mar, qué haces de madre Medea fuerte y que protegiéndome te veo siempre con ganas de tragarme hacia tus aguas!

de ©Shathu Entayla

He sentido

Te miro porque siento alivio al mirarte. Siento que ya no respiras arena. He sentido tus músculos desmenuzarse sobre mi pecho y pararse el motor de tu cabeza.
He sentido tu angustia, tus relámpagos repentinos, tus mansedumbres forzadas, tus vomitares de alma; he visto la calma, la osadía, el hartazgo y la apatía; lo he visto todo en tu debilidad más profunda en tu vulnerabilidad más líquida.
Querer es dar cuenta que la respiración de otro te recuerda a la tuya. Y viceversa. Lo he sentido porque te he querido.


de ©Shathu Entayla

La vida es follar

A veces, sino follo, no le encuentro sentido a la vida.
No porque no se pueda vivir sin follar.
No.
Es por lo que pasa cuando empieza el sexo.
O sea

el sexo
es algo que dura muchos días
o, al menos, varias horas
o, al menos, muchos minutos;

el sexo es algo que tiene muchas fases
todas tratan sobre desnudar.
Shrek dice que las personas somos cebollas y tenemos capas.
Pues eso. Quitarlas.

Primero se quita la de los ojos.
Luego la de los hombros.
Luego la del pecho.
Luego se quita la segunda capa de los ojos.
A veces, se quita otra que hubiera en el pecho.
Luego hay una muy gruesa, que es la de la piel.
(sabes la quitas cuando cae la tercera capa de los ojos)
Luego la del silencio (la de poder callarse).
En este punto, la del tiempo se ha caído.
La del tiempo es la más gruesa. Pero es que esa se cae sola
(como la tercera capa de los ojos).
Luego cae la de la intimidad. Y la de la ropa.
Y al final, ¡a follar!
O sea

el sexo es...
Me siento...
Con él me siento desnudo, ¿sabes?

Por eso, a ve…

Otra vez.

A veces cuando miro al cielo, al atardecer, me parece que es el sol estrellándose sobre la superficie de la Tierra, empezando el fin. Pero, simplemente, es el final del día. Otro más.

Algún avión pasa sobre el eco en forma de un halo blanquiamarillo que aleja al Sol en el horizonte. Parecen a ratos naves espaciales huyendo, o asteroides penetrando en la atmósfera. Las nubes se apagan y se hacen negras aunque la noche no ha llegado aún. Y el viento parece el heraldo del sueño final de la Tierra. Pero solo es otro día más.

De vez en cuando, pasan unos chavales botando con vigor un balón de fútbol sobre el asfalto. Cada bote suena a explosión, cuyo eco rebota entre los edificios. Miro todo como mi último día en la Tierra. Aunque solo es uno más.

Siento que mañana no voy a despertarme. Siento que voy a morir en sueños otra vez, pero que esta vez no voy a despertarme. A veces me quedo congelado viendo el paisaje. No es que me embobe con él, ni entre pensamientos de muerte. Si no que me con…

Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
¡Ay cuando deseo
cómo se me entiernan y encandilan
los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…