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Marte (Trilogía de la mudanza)

¡Dios de la guerra!
¿Quién eres tú para echarnos en cara
que no luchemos en la hierba
hasta quebrarnos la espalda
sobre la espada
que traía el enemigo a cuestas?

¡Nos comimos la hierba
y la sangre que derramó la espada!
¡La nuestra!

¿Quién eres tú, Marte,
dios de la guerra,
para mandarnos la culpa
como premio a la violencia?
¿Quién eres tú, Marte
para dañarnos a estas horas
después de tanto tiempo
sin derramar gotas?

¡Muere! ¡A mis brazos, Marte!
¡Con el orgullo de Antígona me quedo
y me muera con ella
antes que rendirme a tus espuelas!

¡Muere! ¡Muere a mis manos
astro hermano de la Tierra!
Que aunque nuestra Tierra te pierda
yo perdí mi casa entera
y todas sus moradas tejas
y la parte de mi familia que me la quitó
con ella.

¡Creonte poderoso
ansioso del poder que llevas!
¡Muere! ¡Muere a mis brazos
y llévate la culpa que intentas dejarnos!
Que un día perdimos
la esperanza en este no-hogar
pero ahora nos toca una nueva
sin rabia, ni cucarachas,
ni donde nos claven espadas.

Donde tú, dios de la guerra
recibas de mortal, mortaja,
y allí, inmortal, te mueras.

Imagen de la galería de imágenes hechas con IA de Freepik

 

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