Ir al contenido principal

No Importa

No hace mucho tiempo estaba allí con mis hijos, Anouk y Oliver, sentado en el salón. Y ellos siempre me hacían preguntas.
-          - Papá, ¿dónde está mamá? –me preguntaba Anouk con interés-.
-          - No sé, imagino que estará en nuestra habitación –contesté-.
-          - Y por qué estaba llorando. Estaba muy triste, papi –me dijo Oliver algo decaído-.
-          - Cosas suyas, ya se le pasará.
-          - ¿Y por qué no vas a decirle algo? –preguntó Oliver-.
-          - Luego iré a hablar con ella.
-          - Pero, ¿por qué no vas ahora? Si vas ahora mamá estará mejor antes –propuso Anouk como obviamente-.
Entonces apareció Freddy, nuestro perro, que de pronto se puso en el reposabrazos del sillón, mirando a donde se había ido la madre mis hijos. Luego nos miró a nosotros. Llevaba así un buen rato.
-          - ¿Veis a Freddy?
-          - Sí –contestaron al unísono-.
-          - ¿Sabéis de donde salió Freddy?
-          - No –dijeron del mismo modo-.
-          - Freddy era un cachorro cuando nació. Su padre era Elvis. Hubo algo extraño entre una perrita y él y dejó embarazada a la perrita. Nos dieron el perro a nosotros porque los dueños de la perrita no lo querían.
-          - ¿Y qué pasó con Elvis? –preguntó Anouk mientras Freddy se bajaba del sillón y se iba hacia la cocina-.
-          - El pobrecito murió, era ya muy viejo. Pero, ¿sabéis qué? Mamá siempre me contaba que en su casa Elvis lloraba mucho.
-          - ¿Por qué? –preguntó Oliver extrañado-.
-          - Porque muchas veces no le sacaban a pasear, porque Mamá y la abuela discutían. Mamá a veces se sentía mal por eso y lloraba. Muy parecido a lo que le pasa ahora.
Entonces miré la hora.
-          - Bueno niños, es hora de irse a la cama.
-          - ¡No, papá!
-          - Venga…
-          - ¿Pero mamá estará bien?
-          - Sí, lo prometo –dijo mientras enlazaba sus dos meñiques con los de los de sus hijos-.
Entonces llevé a los pequeños a la cama. Les canté una canción de esas de películas y obras musicales que les encantaban. Se quedaron dormidos rápidamente.



Me fui sin hacer ruido a la habitación de mamá. Ella seguía llorando.
-          - ¡Amor!
-          - ¿Qué? –dijo ella cortándome, algo enfadada-
-          - ¿Qué te pasa?
-          - Nada.
-          - Di que no me lo quieres contar, pero no me digas que no te pasa nada.
Entonces ella se quedó en silencio. Siempre hemos acostumbrado a los silencios, pero este era especialmente incómodo.
-          - ¿Amor?
-          - ¿Qué? –dijo algo bordemente-.
-          - ¿Que qué te pasa?
-          - Nada, lo de siempre
-          - ¿Otra vez con eso?
-          - Sí… Estoy harta.
-          - Lo entiendo, pero ya no sé cómo ayudarte.
Se produjo de nuevo un silencio. Más largo e incómodo, pero esta vez no sabía cómo cortarlo.
De pronto apareció Freddy y se subió a la cama. Ella se secó las lágrimas y empezó a acariciarle. Yo también lo hice, como siguiéndola para evadir la conversación.
-          - ¿Sabes una cosa amor?
-          - Dime –dijo ya algo más calmada-.
-          - Les he contado lo de Elvis a Anouk y a Oliver
-          - ¿Y qué te han dicho?
-          - Que prometiese que estarías mejor, y no lo consigo, ¿sabes?
-          - No te preocupes.
-          - Sí me preocupo. No me puedes pedir eso.
-          - Perdóname.
-          - ¿Por qué?
-          - Por estar así…
-          - Anda no seas tonta, ni que tuvieses tú la culpa.
Se produjo de nuevo un silencio. Corto, pero no dejaba de ser incómodo. Quería irme de allí con ella en brazos. De pronto se me ocurrió algo.
-          - Amor, espera, quiero hacer una cosa.
-          - ¿El qué?
-          - Quiero escribirte algo.
-          - Vale…
-          - ¿No preguntas sobre qué? Siempre lo hacías.
-          - No digas “hacías”. Entiéndeme, no estoy bien.
-          - Siempre te comprepiendo.
-          - Lo sé –dijo esbozando una sonrisa-. ¿Sobre qué es?
-          - Sobre nosotros.
-          - ¿Sobre nosotros? Hacía mucho ya que no lo hacías. ¿De qué quieres escribir?
-          - De algo que te anime que no sea yo.
-          - Ya empezamos...
-          - ¡No! –la corté- No es sólo que no pueda ayudarte ahora, es que creo saber qué te haría sonreír –dije haciéndome un poco el interesante-.
-          - ¿El qué? –preguntó desganada-.
-          - Sobre lo que voy a escribir.
-          - Pero, ¿el qué? –dijo ya frustrada-.
-          - Sobre nuestros hijos.

Comentarios

Popular Posts

PROPUESTA A LOS LECTORES - "Vuestras Entradas"

Estimadas almas y corazones, lectores de este blog: ¡¡Buenas a todos!! Se me había ocurrido una idea para una nueva sección en el blog. Ya tengo las secciones de "El Astronauta", "Crónicas", "Odas", "PAV's", y muchas otras subsecciones como "Amor", "Terror", "Comedia", "Alquimia"... y sólo tienen una cosa en común entre casi todas ellas: que las he hecho solo. Me había propuesto cambiar eso y se me había ocurrido que de paso, podíamos usar el tablón de sugerencias, que no soléis usarlo mucho. Me gustaría que al menos una vez por semana propusierais un tema, una estructura o algo así para hacer una entrada, de las propuestas que pongáis elegiré la que más me guste y, del tema que más me guste colgaré una entrada citando además al que me haya dado la idea. Si me dais ideas inspiradoras me veréis publicando entradas geniales, pero, para eso tendréis que esforzaros, pues, no es fácil inspirarme con una

Nuestro Viaje

El viaje de mis sueños un lugar en el que ver la verdad de que el mar es un reflejo del cielo. Una sombra caida de un amanecer desolado que despertando a tu lado parece dar vida. Eres tu la razón de todo mi mundo de que todo junto me llegue al corazón. No es deseo mi intención simplemente es esa mirada sincerca, sencilla y clara la que me llega al corazón. Es solo una simple fase: puede un dia acabar y otra puede empezar mas no morir sin que pase. La vida hace cicatrices mas ellas pueden tener lo esencial  para aprender a saber lo que dices. La clave es disfrutar hacerse sabio, divertirse tontear, de gala vestirse como si fuera el final Pues después no hay más es realmente en la vida la que elige tu ida y lo que te va a quedar Tu puedes hacer de la hiel un brebaje mortal, una cura vital... o hacerla dulce miel. Eres tu, la vida la que da fuerzas para caer y das premio a la merced que levantarse consiga. Tercer Tributo...Tributo a LA VID

La Luz de la Muerte

Estaba asustado, estaba acorralado al lado de mi amiga. En el vacío me veía de este acantilado. Los matones la cogieron y estos caer me vieron. (Ella también lo vió) Entonces usé mi don: iluminado salté del agujero. Un haz de luz me cubría. En el aire me mantenía viendo la expectación del osado matón que sostenía a mi amiga. Rápidamente la cogí y muy lejos me fui con ella iba corriendo por el nefasto sendo que me llevaría al fin. De frente les encontramos. La dije "Atrás, vamos". El acantilado del río adornado por un navío nos tenía atrapados. No teníamos qué hacer "Iluminarme no podré. Perderé mi vida aunque la suya siga. Lo haré la salvaré". La agarré de la mano y caímos en picado. La dí un fuerte abrazo la cogí de los brazos. Mi vida ha terminado. Antes de perecer hacia arriba la lancé y conseguí frenar su gran caïda mortal. Pero, no la veré... El Segundo Tributo: Al SACRIFICIO (inspirado en la canción de Muse "Bliss")