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Lidio

No siento nada de cuanto ha pasado
y permanezco solo, aquí sentado
sólo a un metro de un vacío empedrado
junto a más de mil sueños derramados.

El sol quema mis ojos y han anhelado
no ver a cuantos cuerpos han matado
deseando que salga la luna en vano
y morir con quien la haya sacado.

Desde mi techo todo ha terminado.
Y están mis pies que nunca han caminado
y creen creer que siempre han soñado
cuando jamás una huella han plantado.

Sólo me queda dar un sólo paso
que es seguir a quien la luna ha sacado:
morir esperando que me usen de arado
y al menos mis huellas haber dejado

Aquí estoy, en este techo empedrado
y este techo sobre el suelo asfaltado.
Sólo queda yerma que ha dominado
en odio que no fue remediado.

Caeré sobre los cuerpos incendiados.
Yaceré con mi familia y hermanos.
Mi nicho serán mis sueños en vano.
Que engendrarán hierba en un nuevo prado.

Cuando no exista más suelo asfaltado
Cuando no haya más cuerpos enterrados
Acabará esta lucha entre soldados
que jamás tuvo que haber empezado.

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Hebrón (de Palestina)

Entre tus coágulos inesperados, Entre tus alambradas que, sin avisar, reptan por tus paredes y tus calles emanando un hedor a claustrofobia inevitable; hedor catalizado por aguas fecales vertidas por prometidos a una tierra sobre la paz de tus zocos,
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de ©Shathu Entayla
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