Ir al contenido principal

Confiándote mis Miedos

Me cuesta.
Me cuesta creer que me quieras.
No porque no me quieras,
sino porque lo hagas
sabiendo cómo soy.

Podrías haber cogido y escogido
a muchas personas que
-entre otras cosas-
están más cerca de ti
(mucho más que yo).

No lo entiendo, pero no creas que te juzgo
pues ya sabes lo feliz que soy contigo,
siempre, y aunque sé que también eres conmigo,
no sé qué hace ni qué viste en mi
para verme como algo más que un amigo.

Tengo miedo a perderte algún día
(creo que ya lo has visto y leído),
pero más que tener miedo a perderte
después de haberte tenido,
tengo miedo a que salgas de mi vida
tal y como has venido:
cambiándome la vida
desde el instante en que te he conocido.

Te echo de menos, cielo.
La razón por la que te espero
es porque mereció la pena
haberme cruzado contigo en el camino.
Es un placer ser tu amigo
y más aún lo es que me hayas dejado
ser una parte de ti.

Llámame idiota por esto si quieres
pero si cada vez que te he dicho "te quiero"
lo he sentido,
tampoco te he dado las gracias
sin un motivo,
y enseñarme a vivir (como estás haciendo)
es un motivo para sentirme agradecido.


Comentarios

Popular Posts

Para la gente a la que beses

Hay gente  que necesitas besar  muchas veces  porque el fin de un beso es  siempre  el principio de otro  que aún no ha venido. Hay gente que necesitas besar  muchas veces porque cada beso es siempre como estar en casa y ser querido. Hay gente que la besas y no vuelve (pocas veces). Pero dentro de ti es siempre un recuerdo vívido de haber vivido. Hay gente que la besas y no vuelve muchas veces y duele ver, porque es siempre ver al otro yendo a otros caminos. Hay gente  que la besas, te arrepientes y así siempre, muchas, o una sola vez. Siempre, y aunque no después, besar se quiso. Hay gente que la besas y no vuelve para siempre porque el mismo tiempo es siempre quien os ha llevado  hacia el olvido. Hay gente  que la besas y sí vuelve muchas veces, y despierta algo que es siempre algo que aun dormido era cariño. Hay gente que no besas y sí vuelve muchas veces, y se queda porque es siempre amor, aun siendo otro que el del inicio. Hay gente que la besas y sí vuelve. Pero, a veces. Y lo in

Valiente

Lo soy porque doy  significados raros a mis besos, porque amo raro y abrazo raro pero bello. Y algo ves en mí que te libera. Algo de esa extrañeza. Y te asombra tu comodidad, la facilidad, y mi franqueza. Y por eso me dices valiente. Me llamas valiente. Me lo llamas con ojos valerosos y me miras contagiada de esa valentía y con ganas de cambiar su propia vida. Me lo llamas con ojos hambrientos de lo que se supone que yo sé y no sabes; de lo que se supone que yo tengo y deseases. Me lo llamas con ojos fulgurantes por una chispa que doy para que tu alma te abrase y me quedo impregnado en tu piel y en toda nueva mente a la que saltes y en todas las demás pieles que toques y en todos los corazones que ames y es porque vuelvo tu alma un fénix y al renacer se hace brillante. Pero también me lo llamas con ojos vidriosos cuando esa valentía se extingue y anhelas anhelarla de nuevo. Pero ya tienes un secreto: te han surgido peros porque descubres que ser libre en verdad, te da miedo. Aún me lo

Cacatúa (poema-calambur)

¡Caca tuya, cacatúa…! Cacareas cacas, rea… ¡Cacatúa! ¡Cacarea! Carámbanos vanos, cacatúa, es lo que sale de tu cacareo. Rea de cacas tuyas eres, cacatúa. Rea de tus deseos. Sueñas cacatúa, cacas tuyas. ¡Cacarea! ¡Rea! ¡Cacarea tus deseos! ¡Carámbanos de sueños ¡Vanos anhelos! Cacas tuyas, cacatúa son tus cacareos ¡Cacatúa! ¡Caca túa! ¡Túa! ¡Caca rea son tus sueños! Imagen libre de Wikipedia Sátira poética a la vanidad de