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La Vida del Alma

Despierto.
En aquel momento en el que mis pies pisan el teatro
Despierto
En aquel momento en el que me siento a observarlo.
Despierto.
En aquel momento en el que empieza la función
Despierto.
En el momento en que una frase me llega al corazón.
Despierto.
En el que descubro y palpo los sueños y su valor.
Despierto.
En el momento que imagino el escenario por dentro.
Despierto.
En el momento que siento que se acerca el final.

Vivo.
En el momento que mi alma toca el aire y respira.
Vivo.
En el instante en que mis ojos quieren saltar al agua.
Vivo.
En el instante en que mi sonrisa se desencaja de mis labios.
Vivo.
En el tiempo que la emoción me invade al oírme
Vivo.
En el tiempo que el sentimiento empieza a tocarme.
Vivo.
En el instante que descubro que cuanto vivo es cuanto siento.
Vivo.
En el instante que veo que el sentimiento es lo que vivo.

Grito.
Cuando mis desorbitados ojos hablan mudamente a ojos llorosos.
Grito.
Cuando mis manos revolotean salpicando trozos de alma por el suelo.
Grito.
Cuando salto de la alegría y broto de cada esmero.
Grito.
Cuando veo de mi propio ser lo que no soy y tanto deseo.
Grito.
Cuando llego de palpar la emoción que tanto espero.

Grito, vivo y despierto.
Despierto porque vivo
grito porque siento.

Dedicada a...La Vida es Sueño de Calderón de la Barca

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Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
¡Ay cuando deseo
cómo se me entiernan y encandilan
los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…

Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

He sentido

Te miro porque siento alivio al mirarte. Siento que ya no respiras arena. He sentido tus músculos desmenuzarse sobre mi pecho y pararse el motor de tu cabeza.
He sentido tu angustia, tus relámpagos repentinos, tus mansedumbres forzadas, tus vomitares de alma; he visto la calma, la osadía, el hartazgo y la apatía; lo he visto todo en tu debilidad más profunda en tu vulnerabilidad más líquida.
Querer es dar cuenta que la respiración de otro te recuerda a la tuya. Y viceversa. Lo he sentido porque te he querido.


de ©Shathu Entayla