Ir al contenido principal

El Presidiario

Me han cogido.
Estoy solo...
Estoy solo en mi cárcel.
Lloro...

Desde aquí me veo.
Veo como sonrío por fuera
y grito por dentro.

Veo los barrotes de mi celda
Mi celda está abierta
pero no veo el pasillo.
No puedo escapar a la nada.

Veo almas rotas y delirios.
Sonrisas que encierran problemas
como estoy yo encerrado ahora mismo.

El carcelero me burla
desde ese horrible espacio negro.
Dice que no saldré.
Dice que porque no puedo.

Pego puñetazos a esos barrotes.
No quiero que me encierren.
Ya sólo me hago daño.

La puerta abierta se cierra
porque los golpes la van vibrando.
Querer romper tus límites
es hundirte y seguir luchando.

Me hundo. Me caigo.
Todo era más fácil
llorando y pensando.

Antes, al hablar, ellos me hacían daño
ahora soy yo quien cree que les hace daño.
Pensando recaigo en olvido.
llorando olvido mi futuro.

Mi vida va bien por fuera
pero es cuestión de tiempo
que se cierre la puerta.

Si la puerta se cierra
sé que ya no se abrirá
¿Me corromperé al perder
o ganaré al luchar?

Quizá abrazando a mis barrotes
me dejen algún día libre
Hace tiempo que ya lo hice.




Comentarios

Popular Posts

Para la gente a la que beses

Hay gente  que necesitas besar  muchas veces  porque el fin de un beso es  siempre  el principio de otro  que aún no ha venido. Hay gente que necesitas besar  muchas veces porque cada beso es siempre como estar en casa y ser querido. Hay gente que la besas y no vuelve (pocas veces). Pero dentro de ti es siempre un recuerdo vívido de haber vivido. Hay gente que la besas y no vuelve muchas veces y duele ver, porque es siempre ver al otro yendo a otros caminos. Hay gente  que la besas, te arrepientes y así siempre, muchas, o una sola vez. Siempre, y aunque no después, besar se quiso. Hay gente que la besas y no vuelve para siempre porque el mismo tiempo es siempre quien os ha llevado  hacia el olvido. Hay gente  que la besas y sí vuelve muchas veces, y despierta algo que es siempre algo que aun dormido era cariño. Hay gente que no besas y sí vuelve muchas veces, y se queda porque es siempre amor, aun siendo otro que el del inicio. Hay gente que la besas y sí vuelve. Pero, a veces. Y lo in

Valiente

Lo soy porque doy  significados raros a mis besos, porque amo raro y abrazo raro pero bello. Y algo ves en mí que te libera. Algo de esa extrañeza. Y te asombra tu comodidad, la facilidad, y mi franqueza. Y por eso me dices valiente. Me llamas valiente. Me lo llamas con ojos valerosos y me miras contagiada de esa valentía y con ganas de cambiar su propia vida. Me lo llamas con ojos hambrientos de lo que se supone que yo sé y no sabes; de lo que se supone que yo tengo y deseases. Me lo llamas con ojos fulgurantes por una chispa que doy para que tu alma te abrase y me quedo impregnado en tu piel y en toda nueva mente a la que saltes y en todas las demás pieles que toques y en todos los corazones que ames y es porque vuelvo tu alma un fénix y al renacer se hace brillante. Pero también me lo llamas con ojos vidriosos cuando esa valentía se extingue y anhelas anhelarla de nuevo. Pero ya tienes un secreto: te han surgido peros porque descubres que ser libre en verdad, te da miedo. Aún me lo

Cacatúa (poema-calambur)

¡Caca tuya, cacatúa…! Cacareas cacas, rea… ¡Cacatúa! ¡Cacarea! Carámbanos vanos, cacatúa, es lo que sale de tu cacareo. Rea de cacas tuyas eres, cacatúa. Rea de tus deseos. Sueñas cacatúa, cacas tuyas. ¡Cacarea! ¡Rea! ¡Cacarea tus deseos! ¡Carámbanos de sueños ¡Vanos anhelos! Cacas tuyas, cacatúa son tus cacareos ¡Cacatúa! ¡Caca túa! ¡Túa! ¡Caca rea son tus sueños! Imagen libre de Wikipedia Sátira poética a la vanidad de