Ir al contenido principal

Regalo de El Invisible (El Sonido de la Euforia)

Es increíble
como aquel sonido
extrañamente ha ido
de forma inaudible.

Es el campamento
de vivencias nuevas,
de viejas estelas,
de sueños perfectos.

Ha sido un lugar
perfecto para sentir
extraño para vivir
y difícil de olvidar.

Todos recordaremos.
Aquellos buenos momentos
estarán en el campamento;
mientras, seguiremos.

Ese sonido será el legado
y es lo que debes recordar:
que siempre disfrutarás
cual sea tu pasado.

Aquel sonido inaudible
siempre irá bien
ahora, descubre quién
es tu amigo invisible.


Este poema es un regalo de Amigo Invisible en el Campamento de Cine en Extremadura de 2010. Es Un claro ejemplo de lo que vivíMOS interiormente en ese campamento.

El Destinatario del Regalo, que tiene este poema en mano es...Ana Alvalat.

Este poema, también está dedicado a todos los que sufrieron El Tapón y los que estuvieron en el campamento...

Comentarios

  1. Pudiste hacerle un regalo a Ana después de todo =)
    Espero que le llegue y le guste

    ResponderEliminar
  2. ¡¡Jajajaja!! Ella ya tiene el regalo, se lo di en el campamento. He colgado el poema porque es una muestra de lo que todos hemos vivido en el campamento, y pienso que era digno de estar en mi lista de poemas.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Popular Posts

Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
¡Ay cuando deseo
cómo se me entiernan y encandilan
los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…

Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

He sentido

Te miro porque siento alivio al mirarte. Siento que ya no respiras arena. He sentido tus músculos desmenuzarse sobre mi pecho y pararse el motor de tu cabeza.
He sentido tu angustia, tus relámpagos repentinos, tus mansedumbres forzadas, tus vomitares de alma; he visto la calma, la osadía, el hartazgo y la apatía; lo he visto todo en tu debilidad más profunda en tu vulnerabilidad más líquida.
Querer es dar cuenta que la respiración de otro te recuerda a la tuya. Y viceversa. Lo he sentido porque te he querido.


de ©Shathu Entayla