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Amor de tormenta

Entre los pelos agudos
en alfombras de frío hormigón
emergen ganas de amar sin mesura.

Pero ganas dormidas
en concreto húmedo.
Como espuma estancada
como un niño durmiendo
como el descenso de una piedra de río
por la falda telúrica de la montaña
como una canica sobre la arena;

Amor estanco,
pero con potencial y función
de expandirse si es espuma
de llorar como grito de bestia si es un niño
de rebotar y volar si es piedra
de estallar la arena si es canica,

Este mi amor, inerte a ratos
lo es por la tristeza
aire, sueño, monte y tierra
que engarza la potencia
de su voluntad.

Ya verás cuando estalle
cómo el brillo arrecia.
Cada vez que me enamoras
lo siento más cerca de despertar
y a la vez de ti y de mi, más cerca.

No dejaré que la tristeza me venza.
A cambio espérame a que vuelva.

El amor arrecia
y en vez de chispear
deja un manto de niebla
suspendido en el aire.

Gotas que cayeron juntas a la tierra
y no llegaron a ella
para poder respirar antes
para que tú las respirases.

En vez de lluvia
habrá humedad en el aire
Humedad: gotas que quedarán
llovidas
por siempre
sin haber llovido nunca.

La niebla perpetua
el amor que proteje
el aire que nos puebla.

Niebla fina que deja ver
pero no borra los detalles bellos
que dan la vida.

El amor arrecia
y en vez de chispear
deja un manto de niebla.


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Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
¡Ay cuando deseo
cómo se me entiernan y encandilan
los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…

Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

He sentido

Te miro porque siento alivio al mirarte. Siento que ya no respiras arena. He sentido tus músculos desmenuzarse sobre mi pecho y pararse el motor de tu cabeza.
He sentido tu angustia, tus relámpagos repentinos, tus mansedumbres forzadas, tus vomitares de alma; he visto la calma, la osadía, el hartazgo y la apatía; lo he visto todo en tu debilidad más profunda en tu vulnerabilidad más líquida.
Querer es dar cuenta que la respiración de otro te recuerda a la tuya. Y viceversa. Lo he sentido porque te he querido.


de ©Shathu Entayla