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Quizá

Quizá no debiese responderte a esa dedicatoria tan bonita. Quizá no quiera, incluso, por miedo a no estar a tu altura.
Quizá debiese limitarme a besarte, a recordarte tal y como eres. Quizá con quererte te baste. Quizá mí también. 

O quizá no.

Quizá cuando estemos juntos en la playa, cuando veamos las estrellas, cuando desayunemos juntos, cuando nos quitemos los oídos para saber lo que la piel tiene que decirnos y los labios tengan que hacernos observar en nuestro interior, nosotros. Quizá en ese momento sepas que eres la persona más importante en mi vida hoy por hoy, por eso quiero compartirla contigo.
Quizá en ese momento sepas que me gusta arreglar tu rostro con una sonrisa cuando tu corazón no puede sostenerla. Quizá sepas lo que siento cuando te abrazo. Quizá cuando estemos juntos por fin pueda decirte todas estas cosas con mis labios, pero sin mi aire, que espero guardes a buen recaudo dentro de tu pecho cuando te bese. Quizá allí, contigo, pueda quererte como te quiero hoy, o más.
Quizá pueda decirte esas cosas que quiero decirte. Quizá con todo esto pueda decirte que te quiero, incluso que te amo.

O quizá no...

Quizá amarte sea algo que no puedo decir por aquí... Quizá sea un regalo que deba ser guardado para ti.

Quizá...

Sólo quizá podría decir que quizá te amase, pero no hay quizás para amar, porque no tengo duda de que te amo.
Así que espero que quizá, cuando nos veamos, recojas tu regalo: el regalo de amarte,
porque ese regalo que me has dado, es el mejor regalo que puedo darte.

Comentarios

  1. Te amo =') http://dormidaentrerosasnegras.blogspot.com.es/2013/11/ey-amor-de-mi-vida.html

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Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
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¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
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de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

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¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…

Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

Monólogo autobiográfico

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