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Un Extraño 10 de Octubre - Solidaridad


Vi a un mendigo de piel negra, con voluminosos labios desgastados que vestía una chaqueta de cuero raída y desgastada. Su cuello vestía una cadena de plata con la cruz de Jesús. Tenía el pelo rizado, casi en rastas. Le faltaban dientes. Muchos. Tenía un ojo azul blanquecino, cuyo tono claro le cubría la pupila. Supuse que era tuerto. Tenía unas botas amarillas mostaza llenas de roña. Una de las botas la llevaba entre las piernas, que se encontraban colgando de la silla de ruedas en la que estaba sentado.

Me costaba entenderle, pues no hablaba bien español. Me dijo que necesitaba setenta céntimos para ir a El Retiro. El billete valía euro y medio, pero el mendigo sólo llevaba ochenta céntimos. Le saqué una moneda de dos euros que llevaba en la cartera y le di el cambio.

Me decidí a acompañarle. Le monté de espaldas dentro del tren, y cogimos el Ramal de Príncipe Pío-Ópera, para en Ópera coger la línea dos hasta El Retiro. 

Por el camino me contó que había tenido un accidente: Una noche tropezó al meter la pierna en una alcantarilla y se la había destrozado. Los médicos le dijeron que no era grave. Su situación no decía lo mismo. Iba a una Iglesia para que le diesen ayuda.

Cuando llegamos a Ópera fuimos al pasillo para hacer el transbordo. Me dijo que le llevara por un pasillo por el que no había nadie: necesitaba orinar. No dudó en hacerlo en aquel pasillo del metro. No me espanté, pero si me sorprendí bastante. 

Llegamos a El Retiro. Aquí había un problema: no había ascensor. No había más remedio que ir cojeando subiendo escaleras. Cogí al hombre del hombro y le ayudé a subir los tres tramos de escaleras que había hasta la salida final, sin importarme que me estuviera manchando las manos de orina.

Encontramos un mechero en el suelo, inexplicablemente, y el aprovechó para fumarse el poco más de un cuarto de cigarro que tenía. Le llevé hasta la Iglesia. Me señaló un timbre para que lo tocara. Tras aquello me dijo que no hacía falta que le esperase, que podía irme. Le pregunté que si estaba seguro y me dijo que sí, que la parte complicada era la ida, no la vuelta. Le dije que me iba. 

Le sonreí, le di un agrazo -que me devolvió con ímpetu- y le deseé suerte. Él compartió ese deseo conmigo. No volví a verle.

Luego a la vuelta hacia mi casa, pensando en todo lo me había pasado me sentí bien. No pensé en siquiera el día que había tenido. Hasta conseguí ayudar a una persona bloqueando las puertas del metro, al final.

Cuando llegué a casa me lavé las manos de la orina y me di una merecida ducha. No me daba asco en absoluto pues, yo me podía lavar las manos, pero él no podrá lavarse la vida.

FIN

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La Brújula del Viajero

Creí haber perdido
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sumido en mi pesar.
Ese fue mi destino.

Al principio no sabía
que sin ella seguía
empecé a preguntarme
y más tarde asustarme
¡¿Su fin llegaría?!

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una simple premisa
de antes del viaje
más brújula en el paraje
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Me veía perdido
sin ojos y sin oidos:
colega de "Soledad"
hijo de "Temeridad"
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repase la situación
y obtuve la razón
me di cuenta de algo...

Me la había dejado
en mi mesa, al lado
de muchos papeles
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la perderás, y en vano"

Así que, decidí seguir
sin la sonrisa partir,
siguiendo mi camino,
disfrutando el camino
con ganas de vivir.

Llegué a la altitud.
Me faltaba aptitud
"Necesito ayuda.
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"No siento nada.
¿Cada pie y pisada
para qué las tomé?"

Nada me llenaba.
Algo …

Nuestro Viaje

El viaje de mis sueños
un lugar en el que ver
la verdad de que el mar es
un reflejo del cielo.

Una sombra caida
de un amanecer desolado
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simplemente es esa mirada
sincerca, sencilla y clara
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Es solo una simple fase:
puede un dia acabar
y otra puede empezar
mas no morir sin que pase.

La vida hace cicatrices
mas ellas pueden tener
lo esencial  para aprender
a saber lo que dices.

La clave es disfrutar
hacerse sabio, divertirse
tontear, de gala vestirse
como si fuera el final

Pues después no hay más
es realmente en la vida
la que elige tu ida
y lo que te va a quedar

Tu puedes hacer de la hiel
un brebaje mortal,
una cura vital...
o hacerla dulce miel.

Eres tu, la vida
la que da fuerzas para caer
y das premio a la merced
que levantarse consiga.

Tercer Tributo...Tributo a LA VIDA

El Loco y el Banquero

Es muy interesante
ver como tienes delante
cosas buenas y malas.
¿Qué mejor imaginabas,
reanimar o matarte?

Pongamos una historia:
Cojamos la memoria
de un corrupto banquero
rico y no falto de dinero
rebosante de euforia.

Este falso banquero
repito con mucho dinero
roba a todos su clientes
chantajeando sus mentes
sin crear mal aguëro.

Entonces un día
(quién lo imaginaría)
un "loco" lo asalta y ata,
lo apuñala y lo mata.
Bonita historia yo diría.

Vuelvo a preguntar:
¿Qué me ibas a contestar
si no hubieras leido esto?
Leyendo este sabio texto,
¿a qué personaje culpar?

Era de imaginar
¿Es difícil contestar?
Unos dirán el banquero
otros el loco, sin dinero
Pero vamos a analizar...

Saliendo del tema
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¿Quién tendría la maldad
y quién la bondad?
Es un profundo dilema.

Ahora a la vida real
¿No crees según la sociedad,
lo que nos enseñan y amamos
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¿Es decir: todo está mal o bien?
¿Todo lo que vemos bien está bien?
¿Todo lo que…