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Quasimor Tanatohotel: sólo para muertos

¡Bienvenidos a Quasimor Tanatohotel: sólo para muertos! ¿Qué es Quasimor? Antes había tanatorios. Ahora, tanatohoteles. ¡Y tiene sus ventajas! Tienes un muerto, tráenoslo. Aquí encontrarás las mejores instalaciones. Pasillos amplios. Enormes. Soberbios. Cristaleras de cristal. Puffs y sofás acolchados. Plantas con hojas (¡y también sin hojas!) que le dan a la estancia un aspecto exótico. Ribetes dorados decorando las paredes. ¡Hasta los ladrillos brillan! Todo para darle a tu muerto el confort que necesita. Todas las habitaciones son individuales, de diseño acorde con el hotel. Con los adornos que desees. ¡Totalmente customizable! ¿Qué servicios ofrece? ¿Quieres montarle una fiesta a tu muerto? ¿Quieres llorar como nunca? ¿Quieres recordarle con entusiasmo? ¿Tener una experiencia inolvidable? Con el paquete Requihotel podrás celebrarle una misa de réquiem, un funeral, o incluso una fiesta de Haloween a tu muerto, ¡como Dios manda! Tenemos miles de formatos y músicas de am...

Ya todo tiene sentidos

Ya veo, por fin el sol saliendo tras muchas noches sin dormir; sin estar durmiendo. Ya lo veo, por fin, amaneciendo. Ya siento, por fin frescor de viento tras cerrados zulos de Madrid, de ciudad desierto. Ya siento. Por fin, ya siento. Ya escucho, por fin algo latiendo: ¡Por ese corazón vívi todo este tiempo! Ya escucho, por fin, que estoy sintiendo. Ya lenguo, por fin sabor del tiempo; que en cada segundo no hay mil, que hay momentos. Ya lenguo, por fin, cada aliento. Ya huelo, por fin todos mis miedos: alegrías a punto de salir que están durmiendo. Ya huelo, por fin, que estoy viviendo. Y mis sentidos comienzan a estar dispiestos. Imagen de Martin Fisch de Flickr

La paloma

Hoy voy a ser sincero... Ayer vi a una paloma. Movía su pico a tempo de claqué y miraba especialmente hacia el cielo. Era una paloma blanca de cuello azul celeste y patas doradas. Como el filo de sus alas. De pronto echó a volar. Como una luciérnaga, como un espejismo, como una ola antes de romper en la orilla, como nubes de tormenta, como humo de tabaco. Como el momento en que olvidamos sin darnos cuenta. Como tierra rica. Como aquella vez que. Como una mariposa a punto de aterrizar en una corola. Como una rosa sacando sus primeros pétalos inmaduros y sus espinas. Como un petardo al final de la mecha. Como la últimas celda de un panal de abejas. Como la primera gota de lluvia sobre un hombro. Como el murmuro de las hojas de otoño. Como una bengala de socorro. Como el puñetazo que lleva al siguiente. Como la fluctuación de las isóbaras. Como el viento. Como coger la lija para afilar. Como soplar vidrio. Como lava densa y tranquila. Como la mitad despistada y arrepentida de una lengua...

Amortaja de papel

A mí las manos me saben bien. Para chuparse los dedos, no me lavo. Prefiero lavarme en compañía de tus corrientes submarinas, bucear los sucios abrazos de vida, ¡dádivas de las cicatrices naturales de tus pupilas en las que veo caricias de fuego veraniego! Oscuras por aquellas noches de veinticuatro horas; de día bisiesto. Huelen a coco mis recuerdos, te echo de besos. "¡Yo también te echo!", gritan conmigo tus cabellos. Estornudo nuestro aliento en la Primavera de mis alergias. Filum de tu navaja en mis arterias de gramínea aérea. Despego de plancha de la caída de nuestros miedos. Así, cada vez que vuelo. Tristeza en tu cabello en cueros. Las escarpias de mís pelos se retuercen. Agonía daltónica de sinestesia. ¡Agónica, triste, bella! Como esos olvidos repentinos en que te recuerdo. Muero múltiples veces en una tartamudez que detesto, bailando a cada bloqueo de labios, con tus labios que no beso. Y una estación más, para un calendario funesto, jo...

Clamor y búsqueda pacífica a los cuatro mares eléctricos de sangre tormentosa

BÚSQUEDA PACÍFICA He recordado. Raro en mí que soy de memoria jabonosa, de emociones pulcramente misceláneas rezumosas y humanas. Extrañas. He recordado una evocación. O mi cabeza me ha evocado un recuerdo. No lo recuerdo. Pero sé que tengo un mar en calma entre mis venas jabonosas, con misceláneos electrones rezumando de la superficie de mis aguas. Ningún mar humano es eléctrico si antes no ha habido tormenta Y el mío puede ahora cortar si se disparase a presión industrial sobre una plancha férrea. El mío puede ahora retrizarse en mil pedazos de labia bífida y cortarse a sí mismo media lengua para que el subtexto que guarda sangre sobre mi garganta. ¡Mar de sangre eléctrica ¡Tormenta! ¡Tormenta! ¡Amarillo ocre! ¡Azul magenta! He recordado. Raro en mí que soy de memoria… de emociones… misceláneas rezumosas… Extrañas. ¡Como la montaña! ¡Dios se apiade de mi mar de sangre! ¡Alá! ¡Yahvé…! ¡Llueven mares!...

¡Sobrevive!

"Estoy demasiado triste para que mi tinta hable:     se entrecorta y no quiere escucharme" ¡Sobrevive     a los vórtices     a los rostros     a los caminos     a las cascadas negras     a los iones sueeltos de tu alma     a los anillos que ruedan sobre tu cuello     al infinito     a las hojas que caen de los árboles     a mirarte en un espejo deformado más allá de lo enmarcable en escala de grises;     a la VIDA!

Él (La respuesta)

Siento… Siento. Libertad, debiera ser. Pero no lo siento. Siento… Algo se planta en medio de mis cabellos parte sus folículos en dos y de la masacre quedo calvo. A esto, mis médicos le llaman… ¡No me sirve! ¡No! ¡No!                 ¡No!                                ¡No!                 No. No… ¿Nunca? Puede ser que nunca… ¡Libre! ¡Sí ¡Eso es! ¡Lo soy! Soy lo que soy lo que… ¿Soy? ¿Lo… soy…? Siento que cuando respondo a mis preguntas las respuestas no terminan nunca… Pregunte las veces que pregunte Pregunte las veces que responda Responda las veces que pregunte,            ...