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Quasimor Tanatohotel: sólo para muertos

¡Bienvenidos a Quasimor Tanatohotel: sólo para muertos!

¿Qué es Quasimor?

Antes había tanatorios. Ahora, tanatohoteles. ¡Y tiene sus ventajas!

Tienes un muerto, tráenoslo. Aquí encontrarás las mejores instalaciones. Pasillos amplios. Enormes. Soberbios. Cristaleras de cristal. Puffs y sofás acolchados. Plantas con hojas (¡y también sin hojas!) que le dan a la estancia un aspecto exótico. Ribetes dorados decorando las paredes. ¡Hasta los ladrillos brillan! Todo para darle a tu muerto el confort que necesita. Todas las habitaciones son individuales, de diseño acorde con el hotel. Con los adornos que desees. ¡Totalmente customizable!

¿Qué servicios ofrece?

¿Quieres montarle una fiesta a tu muerto? ¿Quieres llorar como nunca? ¿Quieres recordarle con entusiasmo? ¿Tener una experiencia inolvidable? Con el paquete Requihotel podrás celebrarle una misa de réquiem, un funeral, o incluso una fiesta de Haloween a tu muerto, ¡como Dios manda!

Tenemos miles de formatos y músicas de ambiente. ¿Réquiem de Mozart? ¿De Wagner? ¡Te montamos la orquesta! ¿De Daddy Yankee? ¡Le hacemos un contrato de formación para hacer réquiems al más puro estilo reggaeton!

O, ¿quizá quieres algo más personal? Reproducimos el playback que nos envíes en la sala Acuario 10, con el revolucionario sistema 10.1, por el módico precio de 59'99.

Y después de la fiesta, ¿no sabes dónde dejar a tu muerto? Con este mismo paquete podrás escoger tu nicho de mármol o tu tumba favoritos. Tenemos los mejores servicios de la industria mortuoria. Con este paquete tu allegado parecerá estar vivo. Los mejores maquillajes por los mejores maquilladores de la industria tanatoestética se encargarán de darle vida a tu muerto.

Si quieres tumba, además podrás adornar la tumba con tus fotos. Puedes ponerle al lado un rosario, una almohada o fuegos artificiales. Tranquilo, los maquilladores se encargarán de que no se calcine el cadáver, ¡garantizado!

Pero si quieres quemar el cadáver. Conservar sus cenizas en un tarro y que lo conservemos hasta que  te mueras, ¡también lo hacemos! Puedes elegir hasta el color del fuego con el que quemar el cadáver: rojo, azul, verde, morado, negro, humo, carroña y Jesucristo (que no huele, no se ve y no deja huella, pero es perfecto para los corazones más pecadores). El color Jesucristo tiene la variante Politeism: podemos hacer que el color represente a Mahona, a Yavhé, a Ramsés, a Oshiris, a Estados Unidos, al Nirvana, a los Beatles... ¡Podemos hacer el color del fuego de tu dios o ídolo favorito! ¿Eres ateo? ¡No importa! Nosotros elegimos el color por ti: siempre hay alguien religioso en la familia que estará muy agradecido. Y si no quieres complicarte la vida, también calcinamos cadáveres con los fuegos artificiales: así te ahorras el precio de la protección tanatoestética.

Y si al final no te decides en cómo empezar tu duelo, al final no sabes qué hacer con tu cadáver o el de un amigo, no te preocupes. Siempre puedes escoger el paquete Básico Superreducido por el precio de un Requihotel.

NOVEDAD Traído del siglo XIX sólo para funerales, a partir de hoy mismo puedes contratar a un plañidero profesional. Si eres cristiano, irá de negro. Si eres japonés, de blanco. Si no eres, irá desnudo. ¡Siempre al gusto de usted!

Quasimor Tanatohotel. Te esperamos hasta la muerte.



Imagen de Commons Wikipedia


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Deseo

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en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
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De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

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Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
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los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
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Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

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