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Aviso

Hola, buenas. Me gustaría decir dos cosas a los lectores de mi blog, creo que os lo debo por varias razones...

La primera, quiero excusar mi ausencia y daros con ello una sorpresa. El motivo de mi repentina desaparición y disminución de entradas se debe a que estoy liado con temas personales, pero sobre todo con temas de teatro y cine (como ya sabéis los que me conocen y los que habéis leído mi autobiografía).

Pero lo más importante, que es lo que os concierne, es que estoy con dos importantes proyectos de escritura. Un musical de drama llamado "El Relevo" y un libro titulado, "El Trífilo". Algunos de vosotros ya sabéis algunas cosas de ambos proyectos. Sólo deciros que ambas cosas están apunto de acabarse, me quedan pocas escenas del musical ya, y voy por más de la mitad del libro, así que no tardaré mucho en volver a mi ritmo.

Eso no quita, por supuesto que pueda seguir subiendo entradas al blog, pero, tal como me pasó con El Poder de la Duda, será con menor frecuencia.

Lo segundo que quería deciros... era daros las MÁS SINCERAS GRACIAS por seguir leyendo este blog de poemas y cuentos, y sobretodo por que os guste, por que, ¿qué sería la literatura, si no causaste sentimientos? Desde luego no sería arte. Saber que hay lectores de mi blog me hace saber que consigo hacer al menos pequeñas muestras de arte, dentro de lo que cabe, y eso me llena.

Bueno, sin más dilación, espero que me perdonéis por mi ausencia, y espero que mis entradas sigan gustando y eso.

Un abrazo para ellos, un beso para ellas, y un saludo para todos.

Shathu.

Comentarios

  1. La entrada es muy buena para ser lo primero que se lee. Sigue así que llegaras a ser un gran actor y un buen escritor.
    Cruella de Vill :)

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Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
¡Ay cuando deseo
cómo se me entiernan y encandilan
los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…

Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

Monólogo autobiográfico

Muebles geométricos llenos de vetas de madera, libros, una cama, libros, un ordenador, un cuadro aún no colgado, una pared blanca pintada con cosas ininteligibles, glosolálicas; un peluche guardián con forma de mapache con una estrella colgada al cuello, una orquídea sana, pero sin flores y un chico de pelo largo estudiando a la par inglés y su falta de vida.

YO. Si me hubieses visto hace solo veinte años. Tenía el pelo corto. Me hacían bullying y no hablaba. Llamaba la atención pero no hablaba. Lloraba pero no hablaba. Un par de luces en forma de padres comprensivos y un señor mayor que me acompañó hasta su muerte (mi madre le cuidaba por las mañanas). Siempre pienso en ir a ponerle flores, le quise mucho, pero al final me acuerdo de ir a verle a su tumba dos meses después. Digo "para el año siguiente". Y así, llevo sin ir dos años.

De pronto, una de esas luces brilló más: la curiosidad. De ahí vino el arte y mi identidad. Luego, como vórtice de Hitchcock, ansiedad en forma …