Ir al contenido principal

Entradas

Favoritos de Autor

¡Uf! Muchas entradas son ya, ¿verdad? Casi 140 entradas y dos obras de teatro. Bueno, a vista de esto, he pensado que podríamos ordenar las entradas de otra forma... He hecho otra sección llamada "Favoritos de Autor" en las que están todos los escritos que para mi han sido  los mejores, y para los que no leen habitualmente el blog, pueden ir directamente ahí a leer las mejores entradas que se han escrito en esta página. Muchas gracias a todos los lectores que me siguen y que me leen. Agradezco vuestro tiempo, de verdad. ¡Una luz para vuestras sombras! Shathu =).

Blanco y Negro

Iba paseando, aislado por la calle. De noche. Con esa repentina sensación del olvido que viene cuando desvías tu conciencia a tus sentidos, mirando al suelo, u oyendo los coches, por ejemplo. Tenía un cuaderno en mi mano. Me representaba muy bien. Yo era un tanto bipolar. Tenía la portada en blanco y la contraportada en negro. Siempre iba abrazando el cuaderno, donde contaba y guardaba mis historias y mi diario, incluso. Me gustaba abrazar la portada por el lado blanco hacia mi. Sentía que las cosas que escribía eran más personales. Mas mías. Hasta que un día vi a unos niños jugando en un parque. Al principio me desbordó una sonrisa acompañada de unos cándidos ojos marrones que me miraban. No pude evitar sonreír ante su inocencia. ¡Estos niños...! De pronto, el niño se acercó mirando mi cuaderno con la inquietud propia de un niño y me dijo  -"¿Qué llevas ahí?" -"Un cuaderno. Escribo a menudo". -"¿Puedo verlo?"  -"Sí, claro" ...

La Cuenta Atrás

Uno. Dos. Tres . Cuatro. Cuatro pasos hasta la puerta. Aún me parece que está lejos. Uno. Dos. Tres. Cuatro. El miedo me ausenta. mi conciencia es un preso. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis. ¡Despierta! ¡Vamos! ¡Hazlo, viejo! Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Miedo: Odio los precipicios Creo que puedo tropezar. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Prudencia cuando es miedo es vicio. La virtud se pierde al esperar. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Uno. Sólo quiero un indicio. Uno  sólo de que voy a acertar. Siete. Ocho. Nueve. Diez. Diez segundos viendo pasar el tren. Diez segundos y no reaccioné. Siete. Ocho. Nueve. Diez. Mi vida se para en el andén. Pero la suya no la salvé. Diez. Once. Doce. Trece... Trece. Doce. Once. Diez... El tiempo pasa... y yo también.

Carta para lo que Una Vez Fui

Hola. cuanto tiempo, ¿eh? La verdad, hoy en concreto no sé bien qué decirte. Sé que muchas veces te he puesto a parir. Me he hinchado a decir en mi mente y en mis escritos que, aunque aprendí de ti (y en cierto modo sigo haciéndolo) fuiste lo peor de mi vida. Sé que nunca he confiado en ti. Ni en mi. Quizá porque nunca nos hemos parado a mirarnos a la cara. Siempre he querido volver a ser tú. A ser esa persona con tantos y tan bellos defectos infantiles (que aun siguen conmigo). Suelo pensar a menudo en cómo sería si nos encontrásemos. Qué te diría. Qué me dirías tú a mi. Quizá nunca te vea en el espejo que ahora me miro. Quizá el niño que fui está demasiado dormido en mi mente. Quizá sea el momento de poner una vela a mi infancia en vez de quemarla en el imposible olvido. No lo sé. Sólo sé que espero que el autor de esta carta sea el mismo que su destinatario, espero pues que me perdones y espero haber conseguido perdonarte, pero, por primera vez, después de t...

Compañero de Cama

No estoy seguro de quién me mira. No estoy seguro de quién me cura. Miro al aire y nadie mira. Miro al cielo y no me ayuda. El cielo es mi espanto en la penumbra pero mi salvador cuando es de día aunque es vano el sol que me deslumbra. Cuando cae la noche y el miedo alumbra me hago una pregunta que nunca diría: Si estoy tan solo y mi miedo me oculta, ¿Quién cuida y duerme con la luna? A lo mejor ella también se lo pregunta...