Ir al contenido principal

Miedo a la Victoria

De esas veces que piensas
mientras contigo conversas
si lo que sientes
es lo que crees sentir
o es un resurgir
y te mientes.

De esas veces que quieres
tener algo, ser de quines
consiguen su propueso
y piensas constantemente
que tipo de mente
cree que ha supuesto

un ciclo de quimeras
y guiantes veras
que cuando las consigues
te planteas seguir
o bien desistir.
¿sigues o no sigues?

De esos tantos momentos
cual incertudumbre es tormento
cuando no sabes que hacer
cuando lo has conseguido
y acto seguido
te planteas ceder.

Mas, es de esas veces
que maduras y creeces
y afrontas lo que sea
consigas o no lo deseado
el camino está andado
y no te ahorgará la marea.

Comentarios

Popular Posts

Deseo

Creo que solo te he visto hoy
pero ya te he reconocido
en derramarme por tus ojos.
Te conozco de vivirte antes
con luciérnagas en la garganta.
De funambular acariciando
tu piel con vello de arrozales.
De coserme la lengua con hilo blanco
y que salga todo entre las orejas.

¡Que se partan las puertas y el tiempo!
¡Quiero desearte negra, sucia y dulce!
¡Bañarme en la esfera de un reloj parado!

¡Que se me resquebraja el pecho
y no se parte!
¡Que ver un gorrión sobre tu risa
que ver un lobo sobre tus ansias
que ver tus ojos de aguja en mi cara
o tu cabeza en mi regazo
solivianta la quebrazón de mi pecho!
¡Que no me hables! ¡Que me enajeno!
¡Que es mucha miel en iris, voz y boca!
¡Que se me convierte el pecho
en potable vaso en polvo
de cuyos detellos escapan las luciérnagas!

Te deseo. Me hago feliz pensándote.
Me siento absurdamente vivo.
No me sacia y aun me basta eso.
¡Ay cuando deseo
cómo se me entiernan y encandilan
los ojos del cuerpo!
¡Cómo haces mirar insidioso
en la codicia del afe…

Mis migajas de pan

JORGE.– Dame migas de pan, Amparo AMPARO.– No me quedan. JORGE.– Pero vi cómo le dabas a Jaime, y a Javier, y a Josué. (Pausa.) ¿No me das migajas porque me llamo Jorge? AMPARO.– No. No te doy pan porque eres Jorge. JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. ¿Así me darías migas de pan, por lo menos? AMPARO.– No puedes no ser Jorge. Aunque no te llames Jorge. Eres y serás Jorge, hagas lo que hagas. Si te haces artista y te pones nombre artístico seguirás siendo Jorge. Si te cambias de sexo, serás Jorge con otro nombre. Si te haces monje budista y nadie te llama Jorge allí, seguirás siendo Jorge. Nada cambia quién eres JORGE.– Pero puedo ser otra persona, si quieres. AMPARO.– No puedes. JORGE.– ¿Por qué no? AMPARO.– Porque no quieres… JORGE.– ¡Sí que quiero! AMPARO.–…y yo no te negaría el pan si fueses otro. Pero yo necesito negarte el pan, Jorge. JORGE.– Llámame Elis. AMPARO.– Serás Elis, pero sigues oliendo a Jorge. Te amaba, pero a mí no me engañas. No puedes ponerte máscaras…

Entre Sorora y el miedo (distopía posfeminista)

Entre Sorora y el miedo distopía posfeminista
Dramatis personae:
ADUANERA de Sorora TRANSEXUAL HOMBRE 1 HOMBRE 2 ENCAPUCHADE
HOMBRE BESADO Coro de las personas en la COLA Voz del MEGÁFONO
CUADRO ÚNICO
Entrada en el país de Sorora. Varias colas en la aduana cercana a una zona residencial de fuera de Sorara. En una de las colas una ADUANERA que se parece mucho a Andrea Dworkin. Llega une persone TRANSEXUAL. En la zona residencial cercana a la aduana, maleantes e inocentes urden sus planes. Algunos ponen tenderetes con comida asada y la venden a los que tienen esperanza de entrar en Sorora. Otros trafican con drogas. A veces se oyen gritos desde los edificios. ADUANERA. – Papeles. TRANSEXUAL. – (los da) ADUANERA. – Mujer transexual. Menos mal que me lo ha dicho, porque si no, no te hubiese reconocido. Perdona el misgendering. Vale… Lesbiana. Sin violaciones. Vale. Tienes algún privilegio, pero es aceptable. Sin mucho dinero. Pasa. Aun así, es mi deber recordarte que nuestro propósito no es d…