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Tú y tus caricias

Me diste un abrazo
y decidí guararlo.

Disfruto cada caricia tuya
que se marca en mi piel
como un tatuaje:
las células muertas no se las llevan.

Luego saco el abrazo que guardé
y me lo tatúo
pero es más bien calcomanía
así que los raciono y,
cada vez que te extraño
como un poco de tus abrazos
y me nutren
la piel.

Y siento que podría morirme ahora mismo.
Sin ti, sin tus abrazos.

Pero, por favor
nunca dejes de acariciarme.

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