¿Y si paro de escribir poemas y te llamo para decirte que me pesan tus putos traumas, que no me gusta tu mierda como menú? ¿Y si dejo la asertividad en casa y te llamo hasta que te pierda? ¿Y si te hago daño hasta que te pierda? ¿Y si te hago daño hasta que te pierda y te pierdo? ¿Y si te pierdo me pierdo? ¿Y si me pongo a llorar? ¿Y si ya no me abrazas? ¿Y si paro de escribir poemas y te llamo para decirte que hay cosas que me cargan? ¿Y si ya lo he hecho? ¿Y si, aunque ya lo he hecho, te llamo para decirte que me pesas? ¿Y si no me pesas? ¿Y si, aunque me peses me compensa? ¿Y si me pesa elegirte porque entre todo lo pesado eres la opción que menos pesa? ¿Y si a veces me siento solo aunque estamos cerca? ¿Y si siento injusta esta tristeza y te la echo encima sabiendo que no formas parte de ella? ¿Y si es injusto hacer eso? ¿Y si es tan injusto que te pierdo? ¿Y si te pierdo me pierdo? ¿Y si nos pierdo, qué me queda? ¿Y si me pierdo, qué pierdo? ¿Y si me pierdo, me encuentras?...
Rendirse, sorprenderse, estar ansioso, pertinaz, leal, frágil, compersivo , celoso, pasional, audaz, festivo, juguetón, triste, con temor y cariñoso; hallar en la red un hogar dichoso, a veces drenante, presente, esquivo, solitario, comunal, explosivo, desconcertante, extático, orgulloso; revisar uno a uno cada daño, abrir todas las puertas sin la llave, tener miedo, buscar el desengaño; crear un búnker donde el tabú no cabe ser en todos y solo y nada extraño; es poliamor , quien lo probó, lo sabe. Imagen creada con Nano Banana 2 de ©Shathu Entayla